lunes, 27 de septiembre de 2021

Querida Filomena...

 ¡¡Hola Hola!!

Vuelvo con nueva, y blanca, aventura. 

Si alguien no conoce Alcalá de Henares, puede no saber que disponemos de un parque natural bastante curioso, grande y aprovechable en el que se ubican varios cerros por los que es un disfrute subir andando, corriendo, etc...

Hoy, subiremos el Ecce Homo con 835m, pero con una peculiaridad...os recuerdo, Alcalá de Henares con una altitud de 588msnm, ¡¡me hizo estrenar mis crampones por sus aceras...!!


Enero de 2021, dejábamos atrás el año pandémico, todos queríamos un nuevo año, olvidarnos de virus, mascarillas, encierros...pero já, la vida es así y sino aprendes, ¡repites lección! 

Confieso que ese fin de semana tenía planes, en un pueblito de Madrid, subir un pico (por supuesto) y disfrutar de un hotel con vistas precioso que había reservado. Claro, claro...si eso.

No os voy a contar la historia, pero imagináis que ni hotel, ni pueblito, ni piquito...llegó Filomena, esa gran nevada que nos volvió a dejar incomunicados en las casas pero me hizo alegrarme tanto de la inversión previa que había hecho semanas antes en ropa de montaña, tanto esos días como los posteriores. 

Si algo me gusta de mi parte aventurera es que no tiene límites. Cuanto mayor es el reto, la satisfacción será brutal así que calculado desde mi casa a este parque natural eran 4.3km, una hora andando aproximadamente en condiciones normales pero claro aquel día había que contar con una nieve que cubría en algunas zonas casi hasta las rodillas, eso significaba que había llegado el momento de sacar la artillería. 

Si alguien me dice que iba a estrenar mis crampones a escasas 2 calles de donde crecí...

Primero hubiera preguntado, ¿Qué son unos crampones? Adjunto documento gráfico:

*Estos dispositivos se colocan en las suelas de las botas de montaña para mejorar el agarre al suelo, sobre todo en hielo. 

Me parecía de chiste verme en medio de la calle colocándome los crampones tal y como hacía de pequeña con los patines para jugar con mis amigas. 

Ahora sí estaba lista para subir. 




Ya había subido al Ecce Homo alguna vez, pero siempre andando, hacía muchos años que no nevaba en Alcalá de esta manera y me pareció una idea genial poder subirlo en otras circunstancias, aún no sabía que lo acabaría subiendo corriendo también...


El camino fue divertido, ya conocido, pero caminar sobre la nieve en mi propia ciudad era como si estuviera en otra zona desconocida. Me crucé con gente de todo tipo con esquís, niños con trineos, etc. 

Esta foto en la cima es la misma que la portada del blog pero con un paisaje totalmente diferente. 



 
Me encantó hacer este recorrido con otra perspectiva, bajar al centro de la ciudad a por la correspondiente celebración equipada con mis crampones, polainas, etc.
Y por supuesto, los días posteriores al disfrute en los que había que apartar la nieve de los coches, porque utilizaba la ropa de montaña para ir a hacer la compra...¡solo me faltaron los bastones!

Moraleja de todo esto. Fueron de nuevo días raros, de incertidumbre porque no estamos acostumbrados a salirnos de lo habitual, pero a veces es tan necesario. 
Búscale el lado bueno a las adversidades; disfruta, porque es posible que esto no vuelva a repetirse en mucho tiempo; quéjate, pero no durante mucho tiempo...agota la energía y pienso que es mejor gastarla mientras te tiras en la nieve o haces una guerra de bolas ¿no crees?

En la siguiente aventura nos vamos a La Pedriza...¡Os espero!


"Sienta bien perderse en la dirección correcta"




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