martes, 19 de octubre de 2021

Primeras veces...

 ¡¡Hola hola!!


Tras mi primera (e inesperada) experiencia con crampones, tocaba darles uso pero del bueno, y ahí llegó "Mi primer corredor en Peñalara"




Cuando subí este pico por primera vez pensé que sería genial volver a visitarlo con nieve así que para que se cumplan estas cosas no solo hacen falta tus ganas, también es vital rodearte de personas que compartan tu desorden mental, y para eso tenía cerca a mi amigo B.W. que aportaba cordura y locura al mismo tiempo.

Real fue que vi su mensaje al despertarme, "llévate el casco" y joder, menos mal que lo hice por la mañana porque no hubiera dormido, y no por miedo, sino por la emoción. 

Para hacer este tipo de subidas tienes que ir con alguien que sepa lo que hace, que te pueda enseñar, pero que a la vez sepa y pueda reaccionar si pasa algo "inesperado", por eso antes de enfilar hacia la cumbre tocaba dar una clase práctica sobre como detenerme con piolet en caso de caída. 

B.W. me ayudó a frenar, e incluso a deslizarme, creo que la mieditis no me dejaba coger "velocidad" pero claro, la teoría es tan bonita..., 3 o 7 intentos después consideró que estaba preparada para empezar el camino.

Repito, estas primeras veces siempre hay que hacerlas desde la calma y con la confianza de estar respaldada, en mi caso no negaré que me temblaban las piernas ya que era una verticalidad que no había hecho nunca, sumado a la nieve y clavar los crampones como es debido...pero iba segura, él se mantenía cerca y muy atento con lo que sabía que al mínimo error estaría solventado. 

Tuve que parar alguna vez durante la subida. Por la tensión acumulada quería asegurar cada tramo, aunque llegó un momento que necesité pararme a contemplar las vistas, me parecía increíble el entorno, la hazaña que iba consiguiendo...aún más si recordaba a aquella chica que subió meses atrás con tan solo unas zapatillas Salomon...



No os dejéis engañar por mi pose, estaba tiesa como un candelabro y si sonreía me temblaba el labio, pero estaba flipando totalmente, disfrutando como una niña pequeña mientras abre sus regalos el día de Reyes. Por una parte quería tardar lo máximo posible para llegar al vértice, no quería que acabara.

La bajada no fue menos especial, dejarse llevar con crampones en la nieve es muuuy divertido. Me costó pillarle un poco el truco pero la montaña me enseñó que no todo es lo que parece, zonas que me parecían imposibles para bajar se hacían más sencillas de lo que creía. 

Un día increíble, por ese primer corredor que espero fuese el primero de muchos, por poder disfrutar de nuevo de la montaña desde otra perspectiva, por vencer miedos/prejuicios/límites y ganar experiencias.

Agradecer a B.W. la confianza de llevar a una neófita a esta aventura, por aguantar nervios y seguro que algún improperio causa de los mismos...Fue una gran experiencia, una primera vez que me alegro fuese con una persona de confianza, ya que ayuda mucho ir con alguien que conoce el entorno y a ti, es un plus de seguridad. A lo mejor algún día acaba montando su propio grupo de montaña y estoy segura que no le faltarían grandes aventuras...GRACIAS DE NUEVO COMPAÑERO. 

Nos vemos en el siguiente, y os adelanto que es en una de las vistas más bonitas...¡Nos leemos!


"Cuando escribas la historia de tu vida, no permitas que nadie más agarre el lápiz"



No hay comentarios:

Publicar un comentario