domingo, 9 de enero de 2022

Trail Pelayos de la presa

 ¡¡Hola Hola!!

De nuevo corremos un trail, ya van 3 este año...me da que esto ya es enganche del bueno.

Tocaba ponerse la camiseta del BcTeam e irse con los compañeros a un pueblito de Madrid para disfrutar de esta carrera, cada un@ en su distancia, en mi caso, hoy corremos 11K con +300m de desnivel. 



El día pintaba genial, rodeada de compañer@s, disfrutando de una carrera de montaña y posterior comida para celebrarlo. 

Reconozco que no estaba especialmente nerviosa ese día, me apetecía tomármelo tranquilamente aunque al final cuando dan el pistoletazo de salida acabas apretando por inercia. 

Nos dividimos en las distancias que correríamos, 11K, 17K y l@s más valientes, 25k. 

En mi caso, me quedé en la distancia de 11 aunque estuve muy tentada de hacerme la de 17, desde aquí agradezco a mis compañer@s el ánimo para atreverme a ello (y ponerme a prueba las semanas anteriores), el 2022 será otra cosa. 

Físicamente estaba preparada pero no estaba convencida de meterme en la aventura mentalmente, por diversos factores sabía que no estaría al 100% y preferí dejarme el reto para la siguiente, siempre hay que marcarse objetivos nuevos. 

La carrera comenzó muy tranquila, fui disfrutando todo el camino y no se me hacía especialmente duro. Las cuestas, como es normal picaban, pero le estoy sacando hasta el gusto oye...sin perder la sonrisa, seguíamos subiendo pasito a pasito. 


 
La zona de bajada, comenzó con vistas al pantano de San Juan en San Martin de Valdeiglesias, tenía foton pero perdonadme que no parara, solo quería correr y además, el avituallamiento estaba a la vista...

Hubo una zona de bajada bastante chula con sus curvitas, velocidad y saltitos varios, muy #disfrutona. Estando ya pegada al pueblo me encontré con gente de la organización que me animaba e indicaba que ya "no quedaba nada" ¡Meeeeeeeec error! 

Liada parda. Mi cabeza se paró. Llegué al pueblo y tuve 3 reventones finales creyendo que llegaba a meta. 

Cuando ya te ves a escasos metros, tu cuerpo puede dar ese último apretón aunque sea producto de la adrenalina, pero cuando intentas hacerlo 3 veces...poca broma. 

En el tercer intento literalmente me paré. Mi cabeza me pedía echarme a llorar como una niña pequeña mientras decía ¡"no quiero correr más"! pero aparecieron mis compañeros y tiraron de mi oreja hasta la meta como si de nuevo de una niña chica se tratara. 

Maldita cabeza...siempre digo que en esto no entrenas solo el cuerpo, hay que entrenar mente y hasta el estómago...pero esto es otro tema que más adelante...

Conseguí llegar a meta, no con la mejor de las sensaciones pero aprendí la lección. No hace falte querer llegar al final con tanta ansia si no estás disfrutando ni siquiera del camino, aplicable a la vida. Disfrutar el momento, el camino, el día a día...porque a veces llegar al final no es lo que esperas ¿Y entonces qué? ¿Qué recuerdo te queda? 

Una vez pasado el "enfado" decidí disfrutar el día, la compañía y la gran comida de después. 



Aún me esperan carreras, que pienso disfrutar desde el minuto uno hasta que cruce la meta, igual que la vida, pasito a pasito. 

En la próxima aventura nos vamos a la montaña, pero ¡a correr libres! Mezclaré mi combo favorito, montaña y vida 💪


"Aprender a volar exige muchas horas de suelo"


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