¡¡Hola Hola!!
Vuelta a las carreras, vuelta al asfalto. Tocaba ponerse las zapatillas, primera carrera oficial con las Adidas Adizero Boston 9, probar como reaccionaba la pierna y ¡¡a fuego!!
La vida poco a poco está volviendo a la "normalidad" y con ella las carreras de asfalto, trail...poco a poco todos volvemos a recuperar las ganas de calzarnos las zapatillas y salir a probar si los entrenamientos dan resultado, a disfrutar con los compañeros y por qué no, también a sufrir, que también nos mola.
Tras 2 años parada por Covid, llegaba de nuevo el día de correr la Media Maratón Cervantina/Legua popular Quijote. En mi caso yo no corría la media, pero debo hacer mención especial a tod@s mis valientes compañer@s que se plantaron bajo el arco de salida para "darle chicha" a las calles de Alcalá durante esos 21K (y algún metro de más...).
¡Sois unas máquinas! Sin duda acabaron contagiando las ganas de correr, tanto a los que saliamos después para hacer la legua, como a los que no pudieron aguantar las ganas y se animaron a acompañarnos durante esos 5.5K sin dorsal.
Tras ver correr a la gente de la media, aplausos, fotos, videos y gritos varios, nos preparábamos para hacer la legua popular. Una pequeña carrera que sirve para ponerte a tono, hacer un "entreno curioso" un domingo por la mañana y seguir disfrutando de lo que nos gusta (las cañas de después...), no, mentira. ¡¡Correr!!
Tuve la suerte de ir acompañada por mi compañera haciéndome de liebre, ¡y que liebre señores! Una gacelilla que venía de marcarse podium en trails y otras carreras, incluida la media maratón de Zaragoza. Tras acordar los tiempos en los que quería ir en carrera, no le hicimos ni caso al reloj...Pistoletazo de salida y ¡dale!
Tengo la manía de salir embalada y claro, en el km 2 me pasa factura, así que las instrucciones eran claras "a partir de ahora no hables, solo corre", pues yo chitón. Reconozco que fui bien en carrera, no me gusta sufrir y eso conlleva que me cuesta apretarme aunque sepa que puedo dar más, 1º lección aprendida, inicio lento para mantener durante y apretón final.
Aguantaba el ritmo y lo mejor es que mi pierna reaccionaba al 100%, no tenía excusa. El circuito era corto y llegaba a la meta animada a muerte por mi compañera, Anita MIL MILLONES DE GRACIAS, así, increíblemente cruzaba la meta en 27:27 con un ritmo de 4:58.
¡¡Ohhh yeah!! 😎
Mi paseo dominguero se convirtió en un domingo más que disfrutón. Las zapatillas pasaron la prueba con nota, ya estaba contenta con ellas, pero ahora podía certificar que vuelan.
Tras las buenas sensaciones, miro al siguiente objetivo, vamos al asfalto con alguien muy especial.
No hay comentarios:
Publicar un comentario