domingo, 12 de junio de 2022

Alto Tajo (I)

 ¡¡Hola Hola!!

Ya avisé que la alcarria iba a dejar de ser desconocida para mí, pero no imaginaba que iba a esconder tantos secretos...Hoy nos vamos al Alto Tajo para conocer algunas de sus maravillas. 


Madrugón (con gusto) y primera parada, Castillo de Alpetea. Dejamos el coche en la entrada de la senda y tomamos el camino que no supondría ninguna dificultad pero aseguraba unas buenas vistas. 


Las vistas iban mejorando según nos acercábamos al mirador, a ambos lados la imagen era increíble y además, hicieron aparición 3-4 buitres que terminaron siendo la guinda del pastel. 

Llegamos al mirador, aún las vistas se abrieron más para poder observar Guadalajara y hacerme ver que tenía esta zona tan cerca y lo poco que me había parado a investigarla. PAZ. 



Desde el mirador ya observamos cuales serían las siguientes zonas a explorar, la idea prometía. Así que de vuelta al coche terminábamos esta primera ruta en 9km muy asequibles y un "recovery" con tortas de Alcolea del Pinar rellenas de arándanos que recargarían las pilas para la siguiente parada. 

Segunda parada. Cascada del Campillo.

Tras disfrutar el camino y las vistas mientras bajábamos hasta el Puente de San Pedro, tocaba visitar esta cascada, la presa y la paz de escuchar el agua caer. 



Confieso que mi vena corredora empezaba a trastear si el camino era corrible, y si, la verdad que ambas rutas me habían parecido corribles y disfrutonas a partes iguales, pero esta vez tocaba quedarme en modo senderista, aunque en alguna cuesta apretaba un poquito...

Lo mejor de la cascada es que para verla bien tienes que estar enfrente asi que cuando visualicé el camino, la imagen me recordó muchísimo a la ruta del Cares, ya que era exactamente igual la imagen de la montaña y el camino faldeando a la mitad.



La zona seguía siendo espectacular. Reconozco que al igual que yo, hay muy poca gente que conoce estas zonas con lo que ayuda a ir completamente solo aunque sea fin de semana y disfrutar el silencio solo roto por el sonido del agua.

El día y las temperaturas empezaban a apretar así que tocaba ir de vuelta al coche para seguir con la siguiente ruta que nos permitiría refrescarnos un poquito, porque yo ya me veía tirándome de cabeza en la zona de la presa, pero con ese agua, ¿Quién no?

En el siguiente post os cuento la tercera ruta, más acumulación de kilómetros, más imágenes guardadas en la retina y un punto final a la aventura de 10.

"Sabía como correr, necesitaba aprender a quedarme"






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