¡¡Hola Hola!!
Finalizamos temporada de competiciones y no he podido tener un final mejor. Hoy competimos en Abánades, 19K y 500m de desnivel, ¿el resultado? ¡Inimaginable!
El día empezaba muy temprano, aunque diré que como viene siendo habitual ya, mis carreras suelen empezar el día anterior con descanso, ritual de coletas/trenzas, mucha agua y tranquilidad.
Una vez reubicados l@s compañer@s, llegábamos con ganas y buenas sensaciones.
Recogíamos corriendo los dorsales para hacernos la foto precarrera, colocarnos con nuestros habituales nervios en la salida y bastones desplegados.
La primera parte empezaba en cuesta, por suerte, algunos compañeros habían ido previamente a reconocer el recorrido con lo que nos podían chivar donde llegaba lo duro y donde podíamos disfrutar de los llanos.
Era mi primera carrera de trail que pasaba de 13K con lo que de nuevo afrontaba un reto, con ganas y con la estrategia de contar kilómetros de 5 en 5, iba sumándolos sin enterarme en exceso, acompañada por los compañeros y a ratos sola sacándole todo el partido a las vistas que me ofrecía la Alcarria.
Ya he comentado alguna vez que correr acompañada por los bctines es otro nivel, nos apoyamos, nos animamos, nos metemos unos con otros y eso hace el camino aún más #disfruton si cabe, vamos todos a una y es un placer compartir kilómetros.
Esta era la última carrera de la temporada para tod@s, la manera de celebrar una temporada brillante y aún no sabíamos las sorpresas que nos esperaban.
El camino se hacía llevadero entre gel y gel, vistas increíbles y llegaba al kilómetro 13 con muy buenas sensaciones, podía con esos 19k y mi mente estaba preparada. Las piernas empezaban a pesar algo más pero los entrenamientos hacían efecto.
Último avituallamiento enfilando el camino al pueblo, a lo lejos veo un maillot blanco "los 10000 del soplao", una bici en dirección hacia mi, el último "gel" de la carrera venía a hacerme de liebre durante 3km, donde sabía que podía estar mi barrera mental. Compartir kilómetros de calor, zancadas entre risas y fotos varias fue una inyección para terminar de confirmar que podía con ello, que la meta estaba cerca y que lo mejor ya estaba sucediendo.
Terminaba la carrera tras la última cuesta (del demonio) en 2h12min, contentísima por los resultados, las sensaciones y deseando celebrarlo con quienes me esperaban al otro lado del cronómetro.
Llegaba la hora de los premios, por descontado sabíamos que nuestra pareja de corredores top Juan y Anita se llevarían el primer puesto, con su debido jamón para ella porque es una crack. ¡Enhorabuena chicos!
Nuestra Noe, que no deja pódium vacío, no podía ser menos y se alzó con un segundo puesto en su categoría a ojos de su pequeño, que gran ejemplo compañera.
Y María Jesús, el ejemplo más claro de constancia y perseverancia se hacía con su tercer puesto finalizando una temporada de casi sudor y lágrimas, pero así debía ser, lo tenía más que merecido por todos estos meses de esfuerzo.
En mi caso, me quedé viendo los premios con los compañeros siendo una más entre gritos de alegría y celebración. La sorpresa fue cuando en mi categoría anunciaron que la que debía subirse al 2º puesto era yo, ahí estaba el señor del micrófono soltando mi nombre a bocajarro y yo no tenía claro si chillar, llorar o esconderme...¿¿¿¿pero que coño???? es lo único que me salía decir...¡¡¡Brutal!!!
Era un final inesperado y solo podía acordarme de la lesión que me dejó parada a finales de enero, pensando en cómo afrontaría todo lo que tenía en mente. Los cambios de alimentación, entrenamientos, bajadas / subidas y en cómo había empezado mi temporada en aquella carrera de 13K que dio un vuelco a buena parte de mi vida, aquella que un día creí que "me quedaba grande" y como hoy había callado a buena parte de mis demonios, ¡a tomar por culo!
Por supuesto el Bcteam se llevó el segundo premio por clubes, de verdad, ¿podemos ser más guap@s tod@s?
Compartir estos momentos con mi familia del Bcteam, con la liebre alcarreña que me llevó a 4:50 por las sendas y con los que estaban al otro lado del teléfono, fue el final más bonito que podía tener y joder, ¡me lo debía!
Esto solo me provoca GANAS de más, de seguir haciendo algo que me da VIDA, que me hace sufrir y reír a partes iguales pero que sobre todo me hace superarme y renacer en cada batalla.
Volveré con nuevas aventuras porque la cabra tira al monte y yo no sé estar parada. Desde aquí os digo GRACIAS, GRACIAS Y GRACIAS por cada felicitación aquella mañana, por cada visita que hacéis a estas páginas que salen de una loca feliz con cada paso que da. Nos vemos en el camino, montaña o asfalto, da igual, porque solo voy a seguir buscando aquello que me haga feliz.
"Este es el mañana del que hablaba ayer"
No hay comentarios:
Publicar un comentario