domingo, 31 de diciembre de 2023

Brecha Rolando y Pico Taillón

 ¡¡Hola Hola!!

¿Como se me ocurría acabar este año sin contar una de mis aventuras de este 2023?

Este verano me dejó dos tresmiles en mis piernas. Tras coronar Monte Perdido decidimos que por qué no sumar otro más ya que la idea era ver de cerca la Brecha de Rolando, con lo que aprovechamos y podemos decir que coronamos el Pico Taillón con 3144m.

Toca despedir 2023, creo que sin duda el año que más montaña he podido disfrutar, no solo por las distintas carreras de trail que me hicieron corretear por la sierra madrileña, volver a repetir Casillas o los distintos entrenamientos por zonas como Cantabria, si no porque empezaba el año en Gredos y preparaba de nuevo el verano en Pirineos para sumar desnivel. 

Durante la semana de vacaciones, tras completar el reto de Monte Perdido pudimos hacer más rutas conociendo las ruinas de Yosa o visitando los ibones del Anayet, pero como no tenemos fin, en nuestra cabeza estaba conocer la Brecha de Rolando pasando por supuesto por el refugio de Serradets y poder andar entre España y Francia disfrutando de lo que más nos gusta. 

El día pintaba espectacular, comenzábamos la subida de noche y poco a poco podíamos ir viendo amanecer. Tras la primera parada para recuperar energías en uno de los vivac limitando con la frontera francesa, cogiamos rumbo a nuestra primera parada: El refugio de Serradets. 


Esta primera parada sería corta para aprovechar al máximo el camino y de bajada, disfrutaríamos mejor del refugio, el solecito y de la recompensa en forma de bocadillos varios. 



La subida hasta la Brecha no fue especialmente dura, ya dije que este año además mis piernas estaban más preparadas para todo lo que les iba a pedir. Fue un subidón saber que cada uno de mis brazos "tocaba dos países a la vez".

La subida al Taillón comenzaba llegando al famoso dedo y reconozco que la trepadilla que nos tocaba me supuso algún que otro suspiro. No fue de mis mejores subidas en cuanto a temor (hemos venido a contar la verdad) ahora, a toro pasado, creo que me dejé llevar por la gente que para mi gusto se jugaba la vida en pasos muy limitados buscando un entrenamiento que subir a Strava... #hedicho


Tras superar temores, picores de glúteos de mis favoritos y unos cuantos pasos, coronábamos la cima del Pico Taillón y disfrutábamos de sus preciosas vistas, tranquilidad y de nuevo, recarga de energía. 


Con otro 3000 en las piernas, ahora tocaba disfrutar de la bajada, hacer mil fotos más y parar las veces que hicieran falta hasta llegar a nuestro destino, el refugio de Bujaruelo donde nos esperaba el coche y por supuesto la celebración de nuestro gran verano de aventuras, kilómetros, desniveles y sobre todo, montaña, mucha montaña. 





Cierro así un 2023 increíble, de superarme y de escucharme cuando he querido parar porque la vida me ha pedido algo más. 
No le pido nada a 2024 porque me va a traer mi mayor aventura, mi mejor y más duro entrenamiento y estoy segura, mis mayores recompensas. 

Nos vemos en próximas aventuras.

¡¡Feliz 2024!! ¡¡Feliz Vida!! 

No prometo conseguirlo siempre, pero sí intentarlo










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