martes, 26 de abril de 2022

Media Maratón Madrid 2022

Dorsal 30333. Cajón 4....

Reloj GPS...Listo ✅

9.15h...

¡¡Arranca mi primera 1/2 Maratón!!


¡¡Hola Hola!! 

Crónica del domingo 24/04/2022, mi primera media maratón pero no la última. Abstenerse l@s que no tengáis tiempo de leer, porque hoy va al completo hasta pasar por meta. 

La noche anterior estaba metida en la cama a las 22h para descansar al máximo, si un día me propongo un maratón, no descarto meterme en la cama a las 19h (🙈). Había llegado el día, no había dolores y me había comido todos los hidratos de mi casa en las últimas 72h. Deberes hechos. 

6.15h Os pondré en contexto con la primera anécdota. Saco al equipo, porque ellas no entienden de maratones, de medias, ni de madrugones..., ¡y sorpresa! me quedo encerrada en el ascensor...a ver quien se pone a tocar la campanita de ayuda a esas horas un domingo...¡Ja! por suerte, la puerta podía abrirse y aunque el escalón era alto, perras enganchadas, salta y sal de ahí como sea, pero ¡sal! Lógicamente, los siguientes "viajes" a patita, para ir calentando...

Reunión con los bctines, unos cuantos billetes de tren, hidrataciones y repasos varios a las chuletas de la ingesta de geles en carrera y nos bajabamos del tren con más risas que nervios. 

Una vez nos pusimos nuestras mejores galas para recorrer las calles de Madrid, cada un@ a su posición de salida. Ahora si, con mucho frio, ya no sé si por los nervios, la emoción o el fresquito pelador de la mañana, ponía rumbo a mi cajón para empezar la aventura. No iba sola, mi compi Rocío y nuestra super liebre (y guía de excepción) Domingo, eran mi compañía para disfrutar de los 21K, y algún metro más, que nos esperaban esa mañana. 

Primeros kms #disfrutones, la aglomeración de gente no permitía ir a ritmo alto, cosa que agradecí ya que hasta el km 4 aprox. era subida y la idea no era empezar sufriendo. El ambiente no podía ser mejor, escuchando música en los puntos señalados, aplausos de los más madrugadores que aún pasando frío estaban allí para llamarnos "valientes", aunque valientes los que en el km 2 escuché decir "Venga va, que ya solo quedan 40" ¡¡A vuestros pies maratonianos!!

Hasta el km 12 no me enteré. Mi cuerpo hacía cada km disfrutando de cada paso, mis piernas iban solas. Reí, animé, aplaudí a quienes me aplaudían y hasta canté si me sabía la canción del grupo de rock de animación, un lujo. El día era perfecto para acompañarnos esa mañana, estrenaba camiseta del BCTeam (ya ya, que no se debe estrenar la ropa el día de carrera, pero es que una tiene sus manías) Los rayos de sol acompañaban a los más de 30000 corredores que nos reuníamos para completar nuestras metas. 

La estrategia final en cuanto a geles era uno de hidratos media hora antes de comenzar la carrera, un gel de cafeína a la hora y otro de hidratos por si acaso. Llegaba al km 13 y mi cuerpo seguía reaccionando bien. Era totalmente consciente que mi mayor tirada constante habían sido 17km con lo que podrían pasar 2 cosas:

1. Llegar al 17 y notar mi muro de kms.

2. Verme ya en el 17 y venirme arriba porque quedaba tan poquito que no me pesaran nada.

En el km 14 empecé la tarea de buscar a mi primo por las calles, por si podía acompañarme en esos últimos kms hasta la meta, pero por una buena causa no pudo ser, ya habrá más. Lo bueno, me mantuvo entretenida del 14 al 18 mientras le buscaba entre la gente.

En la entrada al túnel de Francisco Silvela, el sonido de las pisadas me recordaban a un desfile militar, pero fue aún mejor cuando en mitad del túnel oímos los gritos de "Bcteam, Bcteam", nuestros compañeros maratonianos Nacho y Nieves nos pisaban los talones para continuar su reto y el sonido de sus gritos consiguieron ponernos los pelos de punta y empezar a aplaudir todos juntos por el reencuentro. 

Tras la bifurcación de los 42k y los 21K, la meta estaba más cerca y yo solo podía pensar en visualizar Atocha. Era mi señal de que el objetivo estaba casi cumplido, aún sabiendo que el último repecho igual que en montaña, sería el más durito pero el más gratificante. 

Km 18.5, empezaba a desinflarme...ahí estaba mi barrera, mi tirada más larga hasta el momento. Mi Garmin estaba generando la medallita que virtualmente me entregaría más tarde de "tu carrera más larga" y yo ya no quería ni hablar...

Mi cara debía ser un poema porque mi compañera preguntó "¿te quedan geles? ¡tómatelo!", así que abrí mi gel mientras pensaba "Atocha por favor, Atocha..." La estación apareció como un salvavidas para tomar curvita a derecha y empezar la subida que nos llevaría a cruzar la ansiada meta. 

Pasito a pasito, pasito a pasito. Recordaba todos los consejos aprendidos hasta la fecha mientras me repetía "Voy a cruzar la meta, voy a cruzar la meta". Pese a haberme mantenido en los ritmos de mis compañeros toda la carrera, este último tramo no podía superar los 5.30 y forzar no fue la mejor idea ya que mi ingle dio un pequeño aviso, de nuevo escuché a mi cuerpo y le dejé llegar a su elección, ya habría otras medias para superarnos. 

Me impresionó gente que en el km 20/20.5 se paró andando al límite de sus fuerzas, sabía que su cabeza y cuerpo se habían alineado para hacerles creer que no podían trotar esos últimos metros, aunque la valentía es la misma compañer@s. 💪

Y así, con el crono marcando 1h58min cruzaba la línea de meta del último gran objetivo hasta el momento, MI PRIMERA MEDIA MARATÓN estaba conseguida. Los bctines me esperaban en la meta, como luego haría yo con los valientes maratonianos. ¡¡Que pasada, que maravilla y que brutales fueron esas casi 2h!! 


Superé expectativas y tiempos. Me sentía fuerte, contenta y orgullosa por haber llegado a ese punto cuando un mes y medio antes, la lesión no me dejaba casi dormir. Esfuerzo, constancia y trabajo habían dados sus frutos, los kilómetros iban en las piernas y la mente estaba totalmente controlada con sus subidas y bajadas. Día para recordar, celebrar y poner la vista en los siguientes objetivos que vienen. 

GRACIAS INFINITAS a quienes se han mantenido cerca, no tod@s leerán estas líneas, pero los consejos, ánimos, acompañamientos, entrenamientos, días de frio, tiradas calurosas, dietas-nodietas, agujas y lloriqueos varios haciendo equipo hemos llegado hasta aquí, porque esto no es solo mío, mis piernas se movieron gracias a vuestro empuje, #SOISLOPUTOMÁS.

Abandono el asfalto unas semanas, mis piernas necesitan pisar montaña y aunque no sé en que formato, las aventuras no van a faltar, ¡eso seguro! ¡Nos vemos en la próxima!

"Nadie dijo que fuera fácil, pero merecerá la pena"


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